¿Qué se usa en México para tratar Piojos en Niños?

La mente que se abre ante una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original

~ Albert Einstein (1879-1955) físico alemán
Sombrero de Charro
Sombrero de Charro, icónico de Jalisco

Cuando se trata de salud una cosa es lo que indica la teoría y las políticas de las instituciones responsables de cuidarla, otra la que adoptan los profesionales de la salud en el ámbito tanto público como privado y otra que puede ser muy distinta lo que la gente practica por su cuenta en casa.

En diversas entradas hemos comentado diversos tópicos basados tanto en la investigación científica como en la normatividad sanitaria respecto al tratamiento de la pediculosis.

 
Ahora vamos a acercarnos un poco más a la realidad de lo que se usa en México para tratar piojos en niños, al menos la que ocurre en Guadalajara, capital del Estado de Jalisco, que si bien puede tener particularidades respecto a otras regiones del país, también puede reflejar de cierta manera lo que ocurre a nivel nacional en este tema.

El estudio en cuestión


Paraninfo de la Universidad de Guadalajara
Paraninfo de la Universidad de Guadalajara

Para ello comentaremos brevemente un artículo publicado en el 2016 por la Revista Médico-Científica de la Secretaría de Salud de Jalisco titulado “Tratamientos más utilizados para el control de pediculosis capitis en escolares de la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México” (1).

En este estudio participaron tres investigadores del Departamento de Ciencias Sociales del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara y su objetivo fue la identificación de aquellos productos que se emplean con mayor frecuencia en la erradicación de piojos y liendres para lo cual se examinaron a 658 alumnos de escuelas del sistema público de la ciudad de turnos tanto matutino como vespertino.

Del odio al amor, solo hay un paso


La lógica para llevar a cabo una investigación de este tipo es la de contrastar la brecha que existe entre los lineamientos “académicos u oficiales” y lo que se practica en la comunidad.

Lo que se espera de un tratamiento pediculicida es que este sea por supuesto letal contra los piojos y que además pueda penetrar los huevos o liendres para matar a los embriones y cerrar el ciclo vital del piojo, pero que al mismo tiempo no produzca daños en los pacientes ni en el ambiente.

Pero al parecer este ideal difícilmente se cumple y lo que nos encontramos son al menos dos escenarios:

  • Sustancias que son tóxicas contra piojos y liendres pero también contra los tejidos humanos o contaminantes con el medio ambiente (ej: lindano, malatión, DDT, creolina)
  • Sustancias que no son tóxicas para los humanos y son biodegradables pero que no tienen la potencia deseada o que por otra parte han generado resistencia en los piojos (piretrinas y piretroides)

Entonces ¿con cual hay que quedarse? ¿con melón o con sandía?

Los autores mismos mencionan algunas de las características que podrían considerarse ideales en cualquier recurso terapéutico cuya finalidad sea eliminar los piojos:

  • Que sea letal para piojos y liendres
  • Que no induzca resistencia
  • Que se pueda obtener fácilmente
  • Que sea fácil de aplicar y retirar del cabello
  • Que no produzca efectos indeseables en el paciente
  • Que no contamine el ambiente y
  • Que sea barato

Aunque esta lista de “buenos deseos” parece difícil de cumplirse completamente, hay que decir aquí que al menos el peine/lendrera las reúne cabalmente, sin embargo sigue siendo un método que sorprendentemente muchos autores siguen recomendando como “alternativo” o “complementario” y que para algunas personas resulta poco cómodo o lento por lo cual frecuentemente se deja como recurso secundario cuando debería ser al contrario.

¿Que encontraron los investigadores?


Niña con piojos

Se enfocaron en estudiantes en edades que estuvieran en un rango entre los 6 años hasta los 15 años de edad por ser la población que de acuerdo a la literatura especializada se considera la más expuesta, la que tiene mas riesgo de contraer esta ectoparasitosis y de hecho la que mas casos nuevos reporta.

Encuestaron a 15 alumnos por grado de turnos matutino y vespertino de un total de 4 escuelas públicas de Guadalajara.

La encuesta exploró de manera especial el uso que la población estudiada y/o sus familias hacen de los recursos terapéuticos en casos de pediculosis.

Se puede decir que sin gran sorpresa los datos mostraron ser consistentes con otras investigaciones sobre pediculosis al mostrar que:

  • El porcentaje de infestados al momento de la encuesta era del 13%
  • El género femenino fue el más afectado en un 72.7% de todos los casos positivos
  • El 66.33% de los encuestados respondió que al menos alguna vez en su vida habían ya padecido pediculosis

El hecho de que estos datos sean similares a los de otros estudios no le resta valor al que comentamos, al contrario es importante que se haya realizado en una ciudad tan importante para el país como Guadalajara y por otro lado indica que el problema está mas vigente que nunca y que comparte muchos de los rasgos de otros puntos geográficos.

¿Que nos llamó mas la atención de esta investigación?


Ahora bien lo más interesante de esta publicación según nuestro punto de vista son dos puntos que nos parece deben llamar la atención de todo el mundo incluidos los epidemiólogos/salubristas, los médicos clínicos y demás profesionales de la salud relacionados con este problema, las autoridades escolares y por supuesto los padres de familia y la población en general:

El bajo porcentaje de uso del peine lendrera. Como ya enlistamos antes y lo expusieron tanto los autores del estudio que comentamos como otros expertos en el campo, existen una serie de criterios que se espera que un buen recurso terapéutico anti-piojos cumpla para considerarse al menos aceptable, si no es que óptimo en el mejor de los casos.

Mencionamos también en su oportunidad y en varias entradas de este blog que el peine/lendrera cumple TODOS los criterios y en estricto sentido podría considerarse como el mejor tratamiento, el “estándar de oro” que nos pide la bioestadística, para considerar algo como punto de referencia sobre el que comparar todo lo demás.

Pues resulta que su empleo en la población estudiada es de apenas un paupérrimo 5.8% frente a un 57% de uso general de los shampoos pediculicidas. Uso que por otra parte se incrementa hasta un 67.14% si solo se considera a las niñas en el uso de dichos shampoos.

Esto nos dice al menos dos cosas:

  • Confirma el uso excesivo de los pediculicidas que han inducido la resistencia de los piojos
  • Pone en evidencia que no existe una promoción de la salud adecuada en este tema, pues no se ha educado a la población para invertir el uso de los recursos mencionados, lo cual dicho sea de paso nos sugiere también que la pediculosis se sigue considerando un problema poco relevante de salud o peor aún, ni siquiera un problema.

El uso de creolina. El otro dato muy notorio y alarmante al mismo tiempo es que se siga utilizando la creolina para matar a los piojos y liendres y que su uso sea del 5.3% ¡prácticamente similar al uso del peine/lendrera!

¿Por qué la alarma?

Por supuesto la primera razón es por la toxicidad de esta sustancia que como bien se menciona en el texto del artículo “no es recomendada por el gremio médico” pues está compuesta de fenol y cresol y se emplea como producto de limpieza y desinfección de baños, criaderos, fábricas, talleres, gallineros, etc

¿Es necesario decir más?

Bueno, por si lo fuera, habría que decir que su aplicación tópica puede tener efectos locales que van desde una irritación hasta quemaduras graves incluyendo los ojos cuando dicha sustancia entra en contacto con ellos; pero que además como se inhala y se absorbe por la piel puede producir efectos en el sistema nervioso que producen desde mareo y confusión hasta pérdida del conocimiento y en el caso de los órganos internos podría lesionar el tubo digestivo, hígado y riñones entre otras gracias.

Creolina limpiador y desinfectante
Creolina, limpiador y desinfectante

Ahora las preguntas de los 64 mil pesos

¿cómo es posible que en pleno siglo XXI y con un caudal ingente de información a la mano sigamos empleando como recursos terapéuticos en nuestros propios hijos sustancias que son a todas luces tóxicas?

Y más importante aún

¿cómo es posible que no exista una campaña de salud orientada a educar a la población para que esta conozca las razones por las cuales el uso del peine/lendrera que se usa en la misma proporción que la creolina en realidad se encuentran a años luz de distancia?

Conclusiones


En esta entrada se comentan los puntos más relevantes de un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Guadalajara en Jalisco, México para determinar el uso en estudiantes de escuelas públicas de nivel básico de los recursos terapéuticos que emplean en caso de pediculosis.

Los resultados nos indican que la prevalencia del problema al menos en la población estudiada es del 13%, que el género femenino es el más afectado y que más de la mitad de los encuestados ha padecido pediculosis al menos una vez en su vida.

De manera relevante, se puede mencionar también que de acuerdo al estudio el peine/lendrera que cumple todos los criterios para considerarse como el tratamiento de elección en la pediculosis solamente se utiliza en un 5.8% y que en contraste una sustancia tan tóxica como la creolina y que no es recomendada por la comunidad médica se sigue empleando para eliminar piojos y liendres prácticamente en la misma proporción al peine/lendrera: 5.3%.

Summary


In this post, the most relevant points of a study carried out by researchers from the University of Guadalajara in Jalisco, Mexico, are discussed to determine the use in students of elementary public schools of the therapeutic resources they use in case of pediculosis.

The results indicate that the prevalence of the problem at least in the population studied is 13%, that the female gender is the most affected and that more than half of the respondents have suffered pediculosis at least once in their life.

Relevantly, it can also be mentioned that according to the study the lice comb that meets all the criteria to be considered the treatment of choice in pediculosis is only used in 5.8%. In contrast, a substance as toxic as creolin and that is not recommended by the medical community is still used to eliminate lice and nits in almost the same proportion to the lice comb: 5.3%.


Referencias
 

  1. Muñoz de la Torre, A., Valle-Barbosa, M., & Flores-Villavicencio, M. (2016). Tratamientos más utilizados para el control de pediculosis capitis en escolares de la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México. Revista Médico-Científica De La Secretaría De Salud Jalisco, 3(3), 159-166.

Video


El siguiente video sobre una nota televisiva de pediculosis también del Estado de Jalisco confirma que las mismas autoridades sanitarias hacen hincapié en el uso de pediculicidas que han inducido resistencia como la permetrina en los intentos de erradicación de piojos y liendres y que por lo tanto hace falta una revisión en varios ámbitos sobre este tema para generar un protocolo de tratamiento donde se priorice el uso del peine lendrera o de sustancias que cumplan los criterios requeridos de una terapia pediculicida óptima:

Juego (acomodar palabras): Pediculosis en México

Acerca del Dr. Alfonso Carreón

Dr. Alfonso Carreón Rodríguez

Dr. Alfonso Carreón Rodríguez

Es médico cirujano por la Facultad de Medicina de la UNAM, maestro y doctor en ciencias bioquímicas por el Instituto de Biotecnología de la UNAM. Realizó estancias de investigación posdoctoral en el Weizmann Institute of Science Rehovot, Israel y en el Massachussetts General Hospital / Harvard Medical School, Boston, MA, USA. Actualmente es Investigador del Instituto Nacional de Salud Pública y Profesor de Maestría de la Escuela de Salud Pública de México. Tiene un interés particular por estudiar la pediculosis particularmente de la cabeza y es fundador del blog Piojos para la difusión de información relacionada a este tema.

 

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2 Respuestas

  1. Cathy Cavarzan dice:

    It is alarming to hear that there are still poor education and resources available to treat a very real problem that can be prevented. It should be the mission of the public and doctors to address some of these issues in places like Mexico and other poor countries.Thank you for bringing this very important matter to our attention.

    • Dr. Alfonso Carreon dice:

      Thanks, Cathy,

      You are right; there is a need for higher education of the population and of course an active role of health professionals as well as adequate treatment protocols led by governments. However, this is not only for developing countries but all over the world because pediculosis, such as obesity or cardiovascular diseases, for example, are disorders that have crossed geographical, economic, social and cultural borders.

      Best regards,

      Dr. Alfonso Carreon

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